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Zumo de limón como aliño para evitar ardor

04.09.14

El ácido suele ser el sabor que buscamos como contrapunto en nuestros aliños para ensaladas. El vinagre, en sus distintos tipos y presentaciones, es el producto estrella para tal fin. En la composición del vinagre destaca el ácido acético, que reduce el pH (nivel de acidez) de los alimentos a los que se añade, lo cual impide el crecimiento de ciertos microbios patógenos, y limita la pérdida de nutrientes en el procesado de alimentos.

Sin embargo, al emplearlo como aliño, el vinagre resulta muy ácido para quienes tienen el estómago delicado. Esto se debe a que el ácido acético tiene la capacidad de irritar la mucosa digestiva, la capa que recubre el tubo digestivo. Si está dañada, aumenta la acidez del estómago, lo que puede empeorar el dolor y la irritación.

Limón

El zumo de limón, por su diferente tipo de acidez, resulta más recomendable en estos casos. A diferencia del vinagre, no contiene ácido acético. La acidez del limón procede de su riqueza en ácidos orgánicos, como el ácido cítrico, málico y tartárico.

El limón también contiene una cantidad reseñable de vitamina C, vitaminas del grupo B y flavonoides de acción antioxidante, si bien en la cantidad usada como aliño no puede destacarse por su especial contribución nutricional a la dieta. Debido a su composición, el zumo de limón carece de un efecto tan irritante como el del vinagre común sobre la mucosa digestiva.

Fuente: consumer.es

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