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Limón, fruto del limonero

El limón, el fruto del limonero

10.02.14

Por todos, o casi todos, es sabido que el limón es el fruto del limonero, que es el árbol. Pero muy pocos de nosotros no hemos parado a pensar en las características del limón, bien por dejadez o bien por carecer de importancia para nosotros. Hoy vamos interesarnos por el limón y esa características físicas que posee.

Habitualmente, el limón es de forma ovalada y suele acabar en un mamelón bastante característico. Normalmente los frutos de un mismo limonero difieren en forma y aspecto, tanto a lo largo de un mismo ciclo de producción como de una estación a otra.

Estructura

El flavedo (epicarpio y mesocarpio externo) es la capa externa del limón, lo que llamamos corteza. Su color varía de verde a amarillo chillón según la madurez del mismo. Contiene numerosas glándulas de aceites esenciales que caracterizan su aroma. Estas glándulas, ricas en terpenos, constituyen una auténtica barrera contra los ataques de los insectos y los microorganismos.

El albedo (mesocarpio interno) es la capa interior blanca y esponjosa del fruto, y la fuente más importante de pectinas y glúcidos. Su espesor varia según la variedad, principalmente, y la madurez del fruto.

La pulpa es de color amarillo pálido. Generalmente un limón contiene de 8 a 12 gajos que esconden células alargadas (pelos endocarpianos formados por una gran vacuola en la que acumulan agua, gúcidos y ácido cítrico) envueltas en una epidermis interna (endocarpino). Es lo que llamamos las bolsas del zumo. Cada gajo contiene cientos de bolsitas y esporádicamente nos podemos encontrar con alguna semilla o hueso.

La parte central del limón, un flagelo banco, es conocida como columela. Dependiendo de la variedad, principalmente, puede ser más o menos grueso.

Fuente: FruiTrop Focus

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